1.- El alma es el verdadero ser del hombre. Su cuerpo es sólo el reflejo imperfecto. Nuestro Yo Superior, por ser chispa de Dios, es invencible e inmortal.
2.- La trascendencia del ser humano significa que necesitamos la existencia terrenal y corporal para experimentar y desarrollarnos. El espíritu nos rige a través de la consciencia, como corresponde para nuestras tareas.
3.- La vida en este mundo es sólo un corto viaje en nuestra evolución. Necesitamos el cuerpo como instrumento o vehículo.
4.- Si espíritu y alma están equilibrados, estamos sanos. Si no seguimos nuestra senda, entramos en conflicto y la consecuencia es que, al escapar energía, nos enfermamos.
5.- La comprensión de toda la creación nos muestra que el Creador es amor. Si nosotros vivimos con amor hacia todo y todos, y hacia nosotros mismos también, no podemos equivocarnos: vivimos en salud.